
“En Edimburgo marcado por un oscuro pasado, una extraña criatura de rostro diabólico asesina a Layonel Savage, genial artista capaz de escribir el mejor cómic del mundo.
Aunque profundamente desolados por la muerte de su más admirado escritor, Timoty, Melisa y Nathan, los amigos del Club de la Trastienda, pronto descubren que Savage les legó algo muy especial: Poliedrum, una dimensión desconocida en la que lo imposible se hace realidad.
Poliedrum, a la vez, guarda insólitos peligros, pero sólo adentrándose en su mundo, el Club de la Trastienda podrá descrubrir quién mató a Layonel Savage… y vivir una gran aventura que cambiará para siempre sus vidas.”
Este libro, Poliedrum, es la ganadora del Premio de Literatura Juvenil As de Picas 2009, un premio que carece de credibilidad cuando lees el libro, ya que defrauda bastante para ser el ganador de un concurso, aunque sabiendo quienes lo convocan no extraña su decisión, una editorial sencilla y una marca de video juegos.
El argumento de la historia que nos presenta Rafael Ábalos, está bien para un video juego, pero no para un libro de literatura juvenil, un argumento que un poco más trabajado podría haber puesto un poco de emoción a la historia, ya que cuando los protagonistas tienen que descubrir algo o resolver algún enigma siempre aparece un personaje externo y les da la solución sin más, una búsqueda de unos objetos que salen al paso de los personajes mientras caminan por el castillo, muchas peleas que se resuelven con gran facilidad, unos diálogos justos y muy forzados para poder conducir la historia. En definitiva, un libro que no merece la pena leer.
Otras críticas ponen al libro como la novela del año, y pienso que este año han salido muchos libros mejores que este: con más acción, con más trama, con más misterio y con unos personajes mucho más definidos y que no utilizan los típicos estereotipos de los jóvenes de hoy en día.
Aún así, Rafael Ábalos, amenaza con una segunda parte